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Domingo 19 de Mayo de 2024

Estoy harta de la basura electoral

¿Dónde quedan lxs politicxs mexicanos si no hay un hogar al que podamos llamar México? Eso habría que pensar en este tiempo de elecciones y propaganda basura.

11 de Abril de 2024 - 20:59

Estoy harta de la basura electoral

Por Nicole Bratt Bessudo

No sé ustedes, pero yo estoy harta de la basura electoral. Y no me refiero solamente a la contaminación visual que lxs candidatxs deciden explotar, sino literalmente a los residuos de estas campañas que eventualmente se convierten en basura, exacerbando cada vez más la crisis medioambiental que estamos presenciando.

Desde el 1° de marzo, las calles de la Ciudad de México se han visto inundadas de publicidad electoral rumbo a la contienda del 2 de junio. Desde espectaculares, bardas, carteles y lonas, no hay persona que se salve de las bellas sonrisas que parecen querer seducirnos para conseguir nuestro voto. Sin embargo, lo único que yo escucho cada vez que volteo a ver un poste con sus caras es: “Mírame, mírame, soy unx políticx más que no está dispuestx a pensar en el desperdicio que causan mis ganas de que veas mi fotografía en cada poste de tu calle”. Porque sí, puede no haber ni un metro de separación entre los postes de luz y ambos estarán tapizados de carteles.

La Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano estima que tan sólo en la CDMX se están generando 25 mil toneladas de basura electoral. Además, Greenpeace hizo un llamado a la acción alertando que la mayor parte de esta “propaganda electoral está hecha de plásticos, los cuales, dependiendo del tipo del que se trate, pueden tardar entre decenas y cientos de años en degradarse, contribuyendo a la contaminación plástica que ya sufre México y el planeta entero”.

Todo esto sucede en un contexto de una crisis climática sin precedentes en la que los efectos de la contaminación han exacerbado el incremento de la temperatura del planeta. La República Mexicana se acerca cada vez más a un Día Cero en el que no podremos tener acceso a agua, nos rodean los incendios forestales causados por sequías y el aumento de la temperatura del planeta. Ante todo esto, me pregunto ¿de qué sirve tener partidos que se hacen llamar ecológicos cuando son ellos quienes llenan de basura mi avenida?

Escuchamos que planean reciclar y utilizar materiales biodegradables para sus campañas, incluso vemos impreso el círculo de Möbius (símbolo internacional del reciclaje) en la publicidad. Aseguran que cumplen con la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, Capítulo II Artículo 209 Numeral 2 y Artículo 2012, que establece que la propaganda impresa debe ser reciclable y hecha con materiales biodegradables que no contengan sustancias tóxicas o dañinas para la salud o el medio ambiente. Y aún así, cada periodo electoral volvemos a repetir el mismo ciclo en el que las calles se vuelven un vertedero de basura política y electoral.

Históricamente, las mujeres hemos sido las defensoras del medio ambiente. En los 70 surgió la corriente del ecofeminismo, en el cual miles de mujeres se dieron cuenta de que la opresión sistemática de género intersecta con la creciente contaminación y explotación de los recursos naturales del planeta.

Actualmente podemos observar que la saturación de basura urbana repercute en el estilo de vida de las mujeres, especialmente aquellas que viven en la ruralidad. A causa de la feminización del cuidado y la división de labores tradicionales, son ellas las que sufren los efectos de la crisis medioambiental primero; son ellas quienes tienen que luchar cada vez más  por mantener los recursos con los que alimentan, limpian y cuidan a sus familias. Pues si bien el cambio climático tiene efectos catastróficos para todas las personas en el planeta, no podemos dejar de recalcar que son las personas en los sectores más vulnerables quienes son más afectadas, incluidas las mujeres de la ruralidad.

No es sorpresa tampoco que seamos las mujeres las que estamos más interesadas en estilos de vida sustentables como el Zero Waste (Basura Cero) o veganismo.

El estar rodeada de tanta basura me ha provocado reflexionar si nuestrxs candidatxs realmente tienen todos estos efectos en mente. Suena trillado, pero ¿dónde quedan lxs politicxs de México si no hay un hogar al que podamos llamar México, si no hay un planeta en el que nuestra sociedad pueda vivir en paz, prosperidad y salud?

No sé ustedes, pero yo estoy harta de tener que quedarme sentada mientras veo cómo México se llena de basura política, sea como sea que se manifieste.

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